Ayudando a nuestro prójimo desde la distancia

 

No te quedes indiferente ante ellos. Ayúdalos como puedas, desde la distancia, con tu oración”.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

«Cierta vez quise ayudar a unas personas que tenían un serio problema, mismo que el anciano Porfirio les había señalado con anterioridad, pero del cual aún no eran conscientes. Con todo, me pareció que había un gran riesgo de que esas personas me malinterpretaran, de manera que, en vez de serles de provecho, podría terminar provocándoles un grave daño espiritual. Le confesé todos esos pensamientos al padre Porfirio, y él me respondió:

¡No les hables de ese tema! Seguramente te malinterpretarán, te juzgarán y, así, terminarán pecando. Pero tampoco te quedes indiferente ante ellos. Ayúdalos como puedas, desde la distancia, con tu oración. Así los ayudarás al librarse del daño espiritual y obtendrán un gran beneficio de tus plegarias, mucho más que de tus palabras.

Seguí el consejo del sabio anciano y me sentí profundamente aliviado».

(Traducido de: Părintele Porfirie, Antologie de sfaturi și îndrumări, Editura Bunavestire, p. 371)