¿Cómo es más fácil alcanzar la salvación?

 

Hay quienes solamente se hacen humildes, pero no se esfuerzan; otros se esfuerzan todo el día, pero no se hacen humildes.

Algunos preguntan: ¿Cómo es más fácil alcanzar la salvación? Hay quienes solamente se hacen humildes, pero no se esfuerzan; otros se esfuerzan todo el día, pero no se hacen humildes.

La misma pregunta se la hicieron al piadoso Barsanufio el Grande, y éste respondió más o menos con estas palabras:

«¡Hijos, ese no es el problema! ¿Qué dice el salmista? “Contempla mi miseria y mi fatiga y quítame de encima todos mis pecados...”

De aquí podemos extraer claramente que la verdadera humildad no puede obtenerse sin esfuerzo, y que el esfuerzo verdadero no es posible alcanzarlo sin humildad. Deben ir siempre de la mano, para que podamos lograr algún provecho.

Si nos humillamos, como dice el salmista: “Contempla mi miseria y mi fatiga...”, seremos recompensados con el perdón de nuestros pecados, como termina: “... y quítame de encima todos mis pecados.”

¡Por eso es que debemos practicar tanto la humildad como el esfuerzo!».

(Traducido de: Starețul Varsanufie de la Optina, Editura Doxologia, 2011, p. 148)