Cómo y cuándo corregir a quienes están en la oscuridad espiritual

 

No es sincero ni justo aquel que dice la verdad “en la cara”, así como tampoco lo es aquel que lo hace públicamente. Al contrario, lo es aquel que tiene amor y vida verdadera, hablando con discernimiento, únicamente cuando debe hablar, y diciendo lo que es correcto en el momento adecuado.

Padre, ¿por qué nadie hace nada ante tantos escándalos que hay en la Iglesia?

—Es que no se trata de “asumir alguna postura” en esas cuestiones.

Alguien puede soportar determinada situación, lleno de paciencia, hasta que Dios le muestre qué es lo que debe hacer. Porque una cosa es soportar determinada situación, y otra aceptarla como tal, justo cuando no es el momento. Luego, en tales casos, lo que haya que decir, hay que decirlo con respeto y valor, pero sin insultar o pregonarlo por todas partes. Lo mejor es decírselo personalmente y con discreción a la persona en cuestión, con dolor y con amor, para que entienda determinados aspectos.

No es sincero ni justo aquel que dice la verdad “en la cara”, así como tampoco lo es aquel que lo hace públicamente. Al contrario, lo es aquel que tiene amor y vida verdadera, hablando con discernimiento, únicamente cuando debe hablar, y diciendo lo que es correcto en el momento adecuado. Tristemente, hay muchos que ven a los demás como si fueran unos trozos de madera: mientras los cercenan sin piedad, y los otros lo aguantan, aquellos se alegran de las cuadraturas que hacen, de su “cubismo”.

Sólo aquel que tiene al maligno en su interior encuentra excusas para hacerles “teatro” a los otros delante de todo el mundo, recordándoles su pasado (desde luego, a esos sobre los cuales el demonio tiene algún derecho), con tal de aniquilar las almas más débiles. El espíritu inmundo, desde luego, no revela las virtudes de los demás, sino sus debilidades.

Përo aquellos que se han librado de sus pasiones, ya que no tienen maldad alguna, corrigen el mal con la bondad. Si alguna vez encuentran algo impuro, algo que no se purifica, lo cubren, para que no lo rechacen quienes pudieran verlo. Por el contrario, quienes escarban minuciosamente en la basura, se asemejan a las gallinas... Actualmente, el demonio perpetra muchas miserias y retuerce un sinfín de cosas, pero finalmente se terminará rompiendo el gaznate. Después de muchos años, los justos brillarán. Aunque tengan solamente un poco de virtud, en ella resplandecerán, porque habrá mucha oscuridad y el mundo correrá a buscar a los rectos. Y quienes hoy hacen escándalo, si llegan a vivir hasta esos días, se avergonzarán enormamente.

 

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