De los castigos que enfrenta la humanidad

 

Todas las personas buscan la felicidad, pero pocos son los que no trabajan con todas sus fuerzas en su propia infelicidad.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

¿Por qué es que Dios permite que venga el castigo a los hombres? Para protegerlos de la perdición, del mismo modo en que un padre castiga a su hijo que ha tomado un camino errado, para protegerlo de la muerte que le espera al final del mismo.

¿Por qué Dios permitió que viniera sobre el mundo la terrible desgracia de la guerra, misma que, como un vendaval de muerte, arrasó el mundo entero? Para impedir una desgracia aún mayor, a la cual se dirigía la humanidad y que habría significado la completa perdición del espíritu y la muerte del alma. Todas las personas buscan la felicidad, pero pocos son los que no trabajan con todas sus fuerzas en su propia infelicidad.

Ciertamente, todas las personas buscan la felicidad, pero pocos son los que no someten su cérviz a un pesadísimoo yugo que no pueden arrastrar y se ponen sobre la espalda un insufrible peso que no pueden cargar.

(Traducido de. Sfântul Nicolae Velimirovici, Prin fereastra temniței, Editura Predania, 2009, p. 55)