Palabras de espiritualidad

De una tristeza que purifica el alma y la mente

    • Foto: Oana Nechifor

      Foto: Oana Nechifor

La tristeza por Dios es un modo de vida que purifica el alma y la mente, haciéndolas dignas del consuelo divino.

El llanto espiritual, que “representa el dolor del alma encendida por el calor divino”, ayuda mucho a alcanzar ese estado en el cual nos libramos de las pasiones. San Juan Climaco subraya: “Las lágrimas han representado, para muchos, un precursor de la bendita purificación, preparando, adecuando y consumiendo la materia de los pecados”.

En consecuencia, la tristeza por Dios es un modo de vida que purifica el alma y la mente, haciéndolas dignas del consuelo divino. Esta clase de tristeza se entrelaza con la contrición, y esta última, con el desprecio de sí mismo.

(Traducido de: Mitropolitul Hierotheos VlachosPsihoterapia ortodoxă: știința sfinților părinți, traducere de Irina Luminița Niculescu, Editura Învierea, Arhiepiscopia Timișoarei, 1998, pp. 355-356)