Dios está en todas partes

 

Antes de pecar, recordemos que Dios está presente en todas partes

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

No hay sitio alguno, por pequeño que parezca, a donde no llegue la presencia de Dios. Luego, antes de pecar, recordemos que Dios está presente en todas partes. Y avergoncémonos ante los ángeles cuando pequemos, especialmente ante nuestro ángel custodio, y también ante los santos. Aún más, avergoncémonos ante nosotros mismos, como lo haríamos (si pecáramos) ante los demás o ante un niño pequeño.

(Traducido de: Viața și Învățăturile Cuviosului Cosma Etolianul, Editura Deisis, 2001, p. 67)