El poder de la devoción

 

¿Qué poder podrían tener los demonios, cuando el alma mueve su devoción en contra de ellos?

La devoción (el espíritu dedicado a la voluntad de Cristo) trae consigo la posibilidad de que nuestras oraciones sean atendidas, fortaleciendo nuestra alma y ayudándonos en los esfuerzos del cuerpo.

¿Qué poder podrían tener los demonios, cuando el alma mueve su devoción en contra de ellos? El impulso a la acción se llama “hijo de la devoción”. Y cuando la devoción se convierte en hechos, llena de vigor toda el alma, volviéndola heroica.

Y es que las coronas que reciben los héroes y mártires por su testimonio, las obtienen por medio de estas dos cosas: su devoción y su disposición a la acción, que nacen de la fuerza del fervor natural.

Así es como los mártires llegan a ser insensibles al dolor, aún en medio de los peores tormentos. ¡Que Dios nos otorgue también a nosotros la misma buena disposición, para hacernos agradables a Él!

(Traducido de: Sfântul Isaac Sirul, Cuvinte despre sfintele nevoinţe, cuvântul XIX, în Filocalia. vol. X, p. 104-105)