El trigo y la cizaña

 

La semilla que crece en la tierra es la imagen de la muerte y Resurrección del Señor, así como la imagen de la muerte del hombre viejo y el nacimiento del hombre nuevo en cada uno de nosotros.

El trigo significa el conocimiento divino, el conocimiento de Cristo. La buena semila es lo opuesto a la cizaña, que simboliza la semilla del maligno.

“Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima cizaña entre el trigo” (Mateo 13, 25).

Los cristianos, quienes llevan en su interior a Cristo y lo conservan hasta que llegue el momento de la siega, se salvarán. Al mismo tiempo, los negligentes, que cultivan la hierba mala en vez del trigo, morirán. Por eso es que San Juan el Bautista decía que el Señor junta Su trigo en graneros, en tanto que la semilla mala es arrojada al fuego eterno.

Luego, el trigo representa a los fieles que guardan la semilla de Dios, y la cizaña representa a quienes no tienen a Dios. La semilla que crece en la tierra es la imagen de la muerte y Resurrección del Señor, así como la imagen de la muerte del hombre viejo y el nacimiento del hombre nuevo en cada uno de nosotros.

(Traducido de: Sfântul Nicolae Velimirovici, Simboluri şi semne, Editura Sophia, Bucureşti, 2009, p. 40)