¿En dónde volver a hallar el Paraíso perdido?

 

En medio de las espinas de este mundo, el hombre tiene el deber de trabajar la tierra de su alma y encontrar ese Paraíso, mismo que nos fuera otorgado por nuestro Señor Jesucristo con Su Sacrificio.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

El Paraíso es el amor de Dios, en el cual se encuentra la plenitud de toda la felicidad”, dice San Isaac el Sirio.

¿Quién podría describir el Paraíso? Ni el Santo Apóstol Pablo pudo hacerlo, porque significaría hablar de algo que ni el ojo vio ni el oído oyó.

Los poderes del hombre no podrían comprender semejante belleza, porque está más allá de lo humano. El ser humano es una criatura caída y, por el pecado, perdió ese Jardín del Edén, pero no para siempre. Dios nos concedió la oportunidad de encontrarlo nuevamente, en la tierra de la contrición.

En medio de las espinas de este mundo, el hombre tiene el deber de trabajar la tierra de su alma y encontrar ese Paraíso, mismo que nos fuera otorgado por nuestro Señor Jesucristo con Su Sacrificio.

(Traducido de: Părintele Iustin Pârvu, Daruri duhovnicești, Editura Conta, 2007, p. 129)