En la Iglesia no hay lugar para las divisiones

 

Procurad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.” (Hebreos 12, 14).

El Santo Apóstol Pablo dice: “Procurad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.” (Hebreos 12, 14).

Y, una vez más: “Porque, hermanos míos, estoy informado que existen discordias entre vosotros. Me refiero a que cada uno de vosotros dice: 'Yo soy de Pablo', 'Yo de Apolo', 'Yo de Cefas', 'Yo de Cristo'. ¿Esta dividido Cristo? ¿Acaso fue Pablo crucificado por vosotros? ¿O habéis sido bautizados en el nombre de Pablo?” (I Corintios 1,11-13).

Con estas palabras, el Apóstol Pablo reprende tanto a quienes rechazan el vínculo espiritual con un mentor y pretenden relacionarse directamente con Cristo, como a quienes en su relación espiritual se dividen en grupos, destruyendo la paz entre ellos y la unidad espiritual y de pensamiento, misma que nuestro Señor Jesucristo les enseñó a los Apóstoles. Estos, apartando las quejas de todos, tanto de los que se dividían como de los que no se dividían, y previendo el daño espiritual que todo esto podría provocar, reconducían a todos al amor recíproco.

(Traducido de: Filocalia de la Optina, traducere de Cristea Florentina, volumul I, Editura Egumenița, Galați, 2009, p. 166)