Hagas lo que hagas, hazlo siempre con el corazón

 

Cuando ores, hazlo con el corazón; cuando hables, habla también con el corazón.

¿Cómo trabajar, padre, desde el corazón?

—Con el corazón se siente, no con la cabeza. No puedes sentir con la cabeza, porque con ella piensas. Con el corazón es que sientes. Cuando trabajas lleno de voluntad, no lo haces con los pensamientos, sino con el corazón. Debes entrenarte para hacerlo todo desde el corazón.

Cuando ores, hazlo con el corazón; cuando hables, habla también con el corazón. Hagas lo que hagas, hazlo siempre con el corazón. Desde luego que necesitarás un guía espiritual para conseguirlo, porque los Santos Padres dicen que debemos aprender a unir la mente y el corazón, para que nuestros sentimientos y nuestra voluntad confluyan en el corazón mismo. Así es como nace la oración en el corazón.

El problema es que nuestra mente se distrae... Cuando estás en tu lugar de trabajo, las cargas y la injusticia te rodean, y todo esto te inunda, llevándote a perder tu paz interior. Cuando el hombre aprende a trabajar desde el corazón y a hacer que todo nazca de su corazón, no necesita más de otro estímulo, porque todo brota del corazón. Así es como el sentimiento y la voluntad se unen, en el corazón.

(Traducido de: Stareţul Tadei de la Mănăstirea Vitovniţa, Pace şi bucurie în Duhul Sfânt, p. 187)