La memoria del alma

 

Nada de lo que haya hecho en este mundo olvidará el alma, sino que de todo se acordará al salir del cuerpo. Y lo hará en forma de recuerdos cada vez más lúcidos, más vivos.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

Como dicen los Padres, las almas se acordarán de todo lo de esta vida: de sus palabras, pensamientos y actos. Nada de esto podrán olvidar.

Porque el salmo dice: “En ese día todos sus proyectos fenecerán” (Salmos 145, 4), en referencia a todos los bienes de este mundo, como las casas, los terrenos, los padres, los hijos, los negocios.

Todo esto queda atrás con la salida del alma (del cuerpo), dejando de preocuparle por completo. Pero, todo lo que haya hecho, de acuerdo a la virtud o a sus pasiones, permanecerá y no podrá olvidarlo jamás.

Y si de algo le obtuvo provecho o si fue de provecho para alguien, siempre se acordará de ello. De igual forma, siempre recordará si sufrió perjuicio por parte de alguien o si le causó mal a otro.

Como dije, nada de lo que haya hecho en este mundo olvidará el alma, sino que de todo se acordará al salir del cuerpo. Y lo hará en forma de recuerdos cada vez más lúcidos, más vivos, como algo que sucede al librarse de este cuerpo material.

(Traducido de: Avva Dorotei, Filocalia, vol. IX, traducere de Pr. Prof. Dr. Dumitru Stăniloaie, Editura Humanitas, 2009, cap. XII, p. 522-523)