La riqueza

 

La pobreza y las carencias nos acercan más a la humildad y a la salvación, sólo si no perdemos el coraje, sino que, llenos de fe y esperanza, nos entregamos a la Providencia de Dios.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu
Fuente:

Es inútil pensar que la riqueza o la abundancia, o, digamos, el bienestar material podría sernos de provecho u ofrecernos tranquilidad. Los ricos se agitan aún más que los pobres y los necesitados. La pobreza y las carencias nos acercan más a la humildad y a la salvación, sólo si no perdemos el coraje, sino que, llenos de fe y esperanza, nos entregamos a la Providencia de Dios. El Señor nos ha alimentado hasta hoy, y lo puede seguir haciendo.

(Traducido de: Sfântul Ambrozie de la Optina, Ne vorbesc stareţii de la Optina, Editura Egumeniţa, Galaţi, 2007, p. 8)