Los verdaderamente bienaventurados

 

Realmente bienaventurados son sólo esos que por Cristo y en Cristo hacen y sufren todo esto. ¿Por qué? Porque suyo es el Reino de los Cielos (Mateo 5, 3), y verán a Dios (Mateo 5, 8), entre otras cosas.

El mundo tiene muchos pobres de espíritu, pero no de la forma debida. Y muchos que lloran, pero por el dinero perdido o por el hijo que se fue. Y muchos mansos, pero sometidos a las peores pasiones. Y muchos que tienen hambre y sed, pero de usurpar las cosas de los demás y obtener beneficios injustos Y muchos misericordiosos, pero con su propio cuerpo. Y muchos que son puros de corazón, pero para la vanidad. Y muchos pacificadores, pero que someten el alma al cuerpo. Y muchos perseguidos, pero por sus iniquidades. Y muchos deshonrados, pero por sus vergonzosos pecados.

Pero realmente bienaventurados son sólo esos que por Cristo y en Cristo hacen y sufren todo esto. ¿Por qué? Porque suyo es el Reino de los Cielos (Mateo 5, 3), y verán a Dios (Mateo 5, 8), entre otras cosas. Por esto, son bienaventurados, no por lo que hacen o sufren, porque también los mencionados arriba hacen las mismas cosas, sino porque todo lo hacen y todo lo sufren por Cristo.

(Traducido de: Sfântul Maxim Mărturisitorul, Patrusute Cugetări Creștine, traduse de Cuviosul Paisie Velicicovschi, Editura Credința Strămoșească, 1998, p. 93)