No huimos de nuestros semejantes

 

Huimos de los pecados que cometen, para no caer en las mismas trampas.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

Nosotros no huimos de los demás, porque son nuestros congéneres y portan el mismo Nombre de Cristo (cristianos), sino que huimos de los pecados que cometen, para no caer en las mismas trampas, porque así se le dijo al gran Arsenio: “¡Huye del mundo y sálvate!”.

(Traducido de: Arhimadritul Dosoftei Morariu, Sfântul Serafim de Sarov, p. 402)