Palabras de espiritualidad

¿Por qué nos cuesta tanto ser agradecidos con nuestro gran Benefactor?

    • Foto: Oana Nechifor

      Foto: Oana Nechifor

En vez de ser agradecidos con Él, solemos demostrarle nuestro permamente descontento con nuestras palabras, mientras nuestro corazón parece estar vacío. La felicidad es la más grande muestra de agradecimiento que le podemos ofrecer a Dios.

Los padres quieren que sus hijos estén siempre felices, quieren verlos realizados y agradecidos por los trabajos y sacrificios que han soportado por ellos. Y cuando ven que sus hijos están tristes, apesadumbrados o sufriendo alguna aflicción, también ellos sufren.

Lo mismo ocurre con nuestro Padre Celestial: Él nos da todo, pero nosotros siempre encontramos algún motivo para sentirnos descontentos. Es como cuando la madre le da a su hijo todo lo que le pide, pero este, desagradecido, le sigue reprochando algo que le falta.

También este es el caso del Señor, Quien sufre mucho por nuestra culpa. En vez de ser agradecidos con Él, solemos demostrarle nuestro permamente descontento con nuestras palabras, mientras nuestro corazón parece estar vacío. La felicidad es la más grande muestra de agradecimiento que le podemos ofrecer a Dios, porque Él nos libró de la tristeza y el pecado.

(Traducido de: Starețul Tadei de la Mănăstirea VitovnițaPace și bucurie în Duhul Sfânt, Editura Predania, București, 2010, p. 161)