¿Te abandonas a la voluntad de Dios?

 

El orgulloso rechaza vivir de acuerdo a la voluntad de Dios, porque le gusta conducir su vida por su propia cuenta, sin entender que carece del juicio necesario para hacerlo, sin Dios.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

Una enorme virtud es abandonarte a la voluntad de Dios. Entonces en el alma entra solamente el Señor y no tienes ya otros pensamientos, porque oras con devoción a Dios y sientes Su amor, aunque el cuerpo, por fuera, esté sufriendo. Cuando el alma se entrega totalmente a la voluntad de Dios, el mismo Señor empieza a guiarla y aprende directamente de Él, cuando antes era aconsejada por otros maestros y por la misma Escritura. Pero raras veces ocurre que el mentor del alma sea el mismo Señor, por medio de la Gracia del Espíritu Santo, y pocos son los que conocen esto, solamente quienes viven de acuerdo a la voluntad de Dios.

El orgulloso rechaza vivir de acuerdo a la voluntad de Dios, porque le gusta conducir su vida por su propia cuenta, sin entender que carece del juicio necesario para hacerlo, sin Dios. Cuando yo vivía en el mundo y aún no conocía al Señor y a Su Santísimo Espíritu, no sabía cuánto nos ama Él, porque confiaba solamente en mi propia mente. Pero, cuando —gracias al Espíritu Santo— pude conocer a nuestro Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, mi alma se entregó al Señor y desde entonces empezó a aceptar de buen grado todas las tristezas que vienen sobre mí, diciendo: “El Señor me está viendo, ¿por qué habría de temer?”. Pero antes no podía vivir de esta manera.

(Traducido de: Sfântul Siluan Athonitul, Între iadul deznădejdii și iadul smereniei, Editura Deisis, Sibiu, p. 115)