Toda regla de oración es buena

 

Dios necesita el corazón (Proverbios 23, 26) y, si lo presentamos con fervor ante Él, es suficiente.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

En lo que respecta a la regla de oraciones, creo que cualquiera que esta sea, buena es, porque mantiene el alma del hombre con devoción ante Dios. Aún más, es bueno (que el cristiano) lea oraciones y salmos hasta que se encienda su alma. Después, que ore solo, mencionando sus necesidades, o simplemente diciendo esto: “¡Señor, apiádate de mí, que soy pecador!”. Otras veces podrá repetir un solo salmo de memoria y hacer una oración con cada versículo. También se puede sustituir toda la regla de oraciones con la “Oración de Jesús” y postraciones. Dios necesita el corazón (Proverbios 23, 26) y, si lo presentamos con fervor ante Él, es suficiente. La oración incesante consiste también en esto, en permanecer todo el tiempo con fervor ante Dios. Y la regla de oraciones es solamente un “calentamiento” previo en esta labor.

(Traducido de: Sfântul Teofan Zăvorâtul, Despre rugăciune, Editura Egumeniţa, p. 91)