Amar a todos, sin diferencia alguna
No se trata de manifestar nuestro amor únicamente hacia quienes tienen nuestra misma fe.
¿Cómo podemos manifestar nuestro amor al prójimo si no comparte nuestra fe?
—Lo amas porque es una criatura de Dios, porque lleva en sí la imagen divina. Ya eso basta para acogerlo en tu corazón y amarlo. No se trata de manifestar nuestro amor únicamente hacia quienes tienen nuestra misma fe. Amamos a todos los hombres, cualquiera que sea su religión.
Un buen ejemplo es el centurión de Cafarnaúm, de quien los ancianos de los judíos dijeron al Señor Cristo: “Merece que le concedas esto (que sanes a su siervo), porque ama a nuestro pueblo y él mismo nos edificó la sinagoga” (Lucas 7, 1-10).
Sepan también que, cuando los discípulos dijeron al Señor Cristo: “Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para que los consuma?”, Él les respondió: “No saben de qué espíritu son ustedes. Porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas, sino para salvarlas”.
(Traducido de: Arhimandritul Teofil Părăian, Iubirea de aproapele – ajutor pentru bucuria vieții, Editura Doxologia, Iași, 2014, pp. 42-43)
