Controlar la ira que nos desequilibra interiormente
Si alguien te dirige unas palabras ofensivas y te insulta, no le respondas. Si guardas silencio, desarmas al otro.
Padre, ¿cómo puede uno aplacar la ira?
—La ira se aplaca con la humildad y el silencio. ¿Por qué decimos que la serpiente es sabia? Aunque tiene un arma poderosa, el veneno, con el que puede hacernos mucho daño, cuando oye el más leve ruido, enseguida se marcha. No se enfrenta abiertamente, sino que se retira ante el peligro.
Del mismo modo, si alguien te dirige unas palabras ofensivas y te insulta, no le respondas. Si guardas silencio, desarmas al otro.
Una vez, en la Cabaña, Dikas, el gato más grande, vio una pequeña rana y se acercó para golpearla, pero esta ni se inmut{o. Entonces, Dikas la dejó tranquila y se marchó. La ranita lo venció con su silencio y su… humildad. Si se hubiera movido aunque fuera un poquito, Dikas se habría abalanzado sobre ella y la habría golpeado como si fuera un tambor
(Traducido de: Cuviosul Paisie Aghioritul, Cuvinte duhovnicești, Vol. V Patimi și virtuți, Editura Evanghelismos, București, 2007, p. 133)
