Cuando el alma sufre por aquellos a los que ama

 

Cuando Dios permite que sintamos tristeza por alguien y nos llenamos del deseo de orar por esa persona, es porque quiere apiadarse de él. Por eso, si te entristeces por alguien, debes orar por él, porque significa que Dios quiere ayudarlo, por tí.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

Mi alma lo intentó y vio (cómo Dios mostraba) una enorme misericordia por mí y por esas personas por las que oraba. Así fue como entendí que cuando Dios permite que sintamos tristeza por alguien y nos llena del deseo de orar por esa persona, es porque quiere apiadarse de él. Por eso, si te entristeces por alguien, debes orar por él, porque significa que Dios quiere ayudarlo, por tí. Tú lo que debes hacer es orar, que el Señor te escuchará y luego tú lo glorificarás.

Cualquier madre, cuando se entera que sus hijos atraviesan dificultades, sufre enormemente e incluso muere... Algo semejante me sucedió. Cierto día, un tronco de árbol, ya sin ramas, empezó a rodar repentinamente hacia una persona que estaba en la playa. Yo, que estaba en el lugar, ví la escena, pero debido al miedo que me inundó, no alcancé a gritarle: “¡Rápido, pónte a salvo!”. Mi corazón se estremeció con un profundo llanto... y el tronco se detuvo. ¡No conocía a esa persona, era un extraño para mí, y creo que si hubiera sido algún familiar mío, yo ya no viviría!

(Traducido de: Cuviosul Siluan Athonitul, Între iadul deznădejdii și iadul smereniei, Editura Deisis, Sibiu, 2000, p. 231)

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