El amor proviene de la oración

 

El amor a Dios y al prójimo es obra de la oración y la fe: el verdadero amor al prójimo es, de hecho, imposible sin la fe y la oración.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

“El amor nace de la oración”, del mismo modo en que la oración nace de la fe. Las virtudes tienen la misma naturaleza y se engendran recíprocamente. El amor a Dios es una señal de que la nueva realidad a la que es conducido el hombre, por medio de la fe y la oración, es mucho más grande que la anterior. El amor a Dios y al prójimo es obra de la oración y la fe: el verdadero amor al prójimo es, de hecho, imposible sin la fe y la oración. 

(Traducido de: Părintele Iustin PopoviciCredința Ortodoxă și viața în Hristos, traducere de prof. Paul Bălan, Editura Bunavestire, Galați, 2003, p. 57)