El por qué de nuestro deber de ser misericordiosos aun con los más pecadores
Así mismo debe ser tu conducta: muestra la herida del siervo de Dios y darás prueba de tu celo, de tu atención y de tu sabiduría.
Muéstrate misericordioso con el pecador: hazle sentir que sólo el celo y el amor te mueven a actuar, y no el deseo de cubrirlo de vergüenza.
Tómale los pies, bésalos, y no te avergüences de ello si de verdad quieres levantarlo. Así proceden a menudo los médicos cuando tratan con enfermos graves: los consuelan y les ruegan que tengan la buena voluntad de aceptar el medicamento que los salvará.
Así mismo debe ser tu conducta: muestra la herida del siervo de Dios y darás prueba de tu celo, de tu atención y de tu sabiduría.
(Traducido de: Sfântul Ioan Gură de Aur, Primele patru omilii despre statui , omilia a III-a, p. 62)
