El camino a seguir en esta vida

 

Lo importante no es nuestro “estilo” de vida, sino la forma en que nos comprometemos a vivir de acuerdo a la voluntad de Dios.

Padre, algunos jóvenes de hoy creen que es más fácil alcanzar la salvación en la vida monástica que en la vida de familia.

—No existe tal problema. Bueno, quien quiera plantéarselo, que lo haga, aunque en realidad cada uno elige su camino. Es imposible afirmar que todo el mundo, para salvarse, debe retirarse al monasterio. En la vida monacal hay caídas, y en la vida familiar hay formas de redimirse. Veamos el ejemplo de los mártires, quienes, en general, no eran monjes, sino personas comunes y corrientes.

Cuando vine por primera vez a este lugar, el padre Arsenie Boca me dijo: “No todos los que viven en el mundo se pierden, y no todos los que viven en los monasterios se salvan”.

Bien puedes ser un improvisado en el monasterio, tal como puedes ser un hombre superior en tu vida ordinaria. Lo importante no es nuestro “estilo” de vida, sino la forma en que nos comprometemos a vivir de acuerdo a la voluntad de Dios.

(Traducido de: Arhimandritul Teofil Pârâian, Cuvinte către tineri, Editura Omniscop, Craiova, 1998, p. 69)