El servicio a Dios

 

Sirviendo a Dios en el mundo, en la Iglesia terrenal, nos preparamos para servirle a Dios en los Cielos.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

El cristiano mismo es un templo del Espíritu Santo, razón por la cual debe ser santo con su cuerpo y con su alma, y asistir a la iglesia de Dios para santificarse, iluminarse y consolarse.

Sirviendo a Dios en el mundo, en la Iglesia terrenal, nos preparamos para servirle a Dios en los Cielos. Allí glirificaremos al Señor por los siglos de los siglos; entre tanto, debemos empezar desde esta vida a enaltecer Su poder.

(Traducido de: Sfântul Ioan de Kronștadt, Liturghia – cerul pe pământ, Editura Deisis, 2002, p. 145)