La forma correcta en que debe desarrollarse la confesión

 

La misión más importante del sacerdote radica en ayudar al fiel a que entienda cuál es el origen de su caída, la causa espiritual, la parte más insondable.

¿Cómo se lleva a cabo una confesión correcta? ¿El fiel habla de sus pecados o el sacerdote le pregunta? ¿O las dos cosas?

—Por supuesto que las dos cosas. Aquellos que tienen el hábito de confesarse saben cómo proceder, qué decir. Se examinan a sí mismos minuciosamente, enumeran cada una de esas faltas que les atormentan y les causan pesar, y después las confiesan. La labor del sacerdote consiste en ayudarle, preguntándole, por ejemplo: “En lo que respecta a tal y cual cosa, ¿cómo está todo? ¿Y en cuanto a tu relación con los demás?”. Sin embargo, la misión más importante del sacerdote radica en ayudar al fiel a que entienda cuál es el origen de su caída, la causa espiritual, la parte más profunda.

(Traducido de: Pr. prof. dr. Constantin Coman, Între iluzia împlinirii și certitudinea eșecului, Editura Bizantină, pp. 42-43)