La generosidad de Dios no es parcial

 

El Señor no es parcial, dándoles a unos, y negándoles a otros sin razón alguna. Él es generoso, y siempre está dispuesto a dar a todos.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

¿Necesitas ayuda? Pide. “He pedido, pero no me han dado”, dices. “Pero ¿cómo es posible que a otros sí se les dé?”. El Señor no es parcial, dándoles a unos, y negándoles a otros sin razón alguna. Él es generoso, y siempre está dispuesto a dar a todos. Y si no da, el motivo de esto no está en Él, sino en quien pide.

Entre estos motivos puede haber algunos que nosotros ni siquiera intuimos; pero también hay razones conocidas por todos. Una de ellas, quizás la más importante, nos la enseña San Juan, es la falta de coraje. Y esta proviene de la reprensión del corazón o de la conciencia. Y dice: “Amados, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios, y cuanto pidamos lo recibimos de Él, porque guardamos Sus mandamientos y hacemos lo que le agrada”. No creo que haga falta agregar algo más a estas palabras. Ellas se explican solas. ¿Qué patrón ayuda a sus siervos infieles, despilfarradores y licenciosos? ¿Acaso el Señor nos aprobará si no queremos agradarle y cumplir con Sus mandamientos, o si acudimos a la oración solamente cuando la necesidad nos agobia?

(Traducido de: Sfântul Teofan ZăvorâtulTâlcuiri din Sfânta Scriptură pentru fiecare zi din an, Editura Sophia, București, p. 28)