Los salmos de la felicidad

 

Puedes repetir más veces el mismo salmo; no te apresures en pasar al siguiente, sino que endúlzate de lo que contiene el salmo respectivo que estás leyendo.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

Los salmos no fueron creados para ser leídos uno tras otro, sino que eran oraciones ocasionales; por eso, es mejor que leas pocos de ellos, pero entendiéndolos. Por ejemplo, de todos los salmos contenidos en el Salterio, hay dos que me encajan tan bien, que algunas veces me parece que yo soy el que los escribió: el salmo 22 y el 102. Son salmos de alegría, salmos que te dan confianza, esperanza, alas.

Puedes repetir más veces el mismo salmo; no te apresures en pasar al siguiente, sino que endúlzate de lo que contiene el salmo respectivo que estás leyendo.

(Arhimandritul Teofil Părăian, Pași pe calea duhovnicească – convorbiri realizate de Părintele Sabin Vodă, Editura Reîntregirea, Alba Iulia, 2010,  p. 54)

 

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