Palabras de espiritualidad

¡No ores sin estar atento a lo que haces!

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Quien no ora como corresponde, en realidad no está haciendo oración, y dará cuenta de ello ante Dios.

No existe pecado más grande que orar sin temor de Dios, sin atención y sin reverencia. Quien ora o salmodia sin recogimiento y con insensibilidad, evidentemente no sabe quién es Dios. Y Dios, siendo misericordioso, quiere tener compasión de ese hombre, pero no puede. Me atrevo a decir que es mejor no orar en absoluto que orar sin atención.

La oración verdadera es aquella que se hace no solo con los labios, sino también con la mente y con el corazón. Quien no ora como corresponde, en realidad no está haciendo oración, y dará cuenta de ello ante Dios.

El que ora sin la participación de su mente y de su corazón, en lo profundo desprecia a Dios. ¿Y cómo podremos recibir misericordia de Aquel a quien dirigimos palabras vacías, mientras nuestra mente se entretiene con los demonios? ¿Cómo no vamos a irritar al Señor, si por un lado le hablamos a Él y, por otro, nuestra mente se ocupa de pensamientos vacuos, vanos o incluso vergonzosos?

Una mente así no pertenece a Cristo y jamás podrá entregarse verdaderamente a Él.

(Traducido de: Sfântul Simeon Noul Teolog, Miezul înțelepciunii Părinților, Editura Egumenița, Galați, p. 89)


 

Leer otros artículos sobre el tema: