¿Qué buscas en mí, Señor?

 

Cristo les da a Sus discípulos alegría, fuerza y coraje para vencer las tentaciones, con las cuales todos habremos de encontrarnos a lo largo del camino de nuestra vida.

¡Que Dios nos conceda a todos, hermanos y hermanas, poder ser fieles a nuestro llamado! Porque el voto de fe no se refiere únicamente a los monjes. Como dice San Efrén el Sirio, el Señor no busca un monje o un laico, un erudito o un inculto, un rico o un pobre, sino solamente un corazón que arda de amor por Él, lleno del sincero compromiso de serle fiel a Él y a Sus mandamientos. ¡Que Dios nos permita entender esto! Esto es lo que da sentido a nuestra vida. Por esa devoción, Cristo les da a Sus discípulos alegría, fuerza y coraje para vencer las tentaciones, con las cuales todos habremos de encontrarnos a lo largo del camino de nuestra vida. ¡Amén!

(Traducido de: Arhimandritul Tihon Șevkunov, Nesfinții Sfinți și alte povestiri, Editura Egumenița, 2013, p. 327)