Palabras de espiritualidad

¿Resolvemos algo cuando discutimos?

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Las peleas no son una forma de apartar el mal, sino más bien una debilidad de quienes caen en ellas.

Me acuerdo que, de niño, escuchaba a muchos decir que las peleas y las disputas familiares tienen su origen en las adversidades de la vida. Y aún hoy en día, muchos vienen a contarme que, debido a las carencias que enfrentan, terminan discutiendo con sus seres queridos. Yo siempre les digo: “¡Está bien! Pero, si se ponen a discutir, ¿están resolviendo sus problemas?”. Y todos responden que no.

Entonces, entendamos que las peleas no son una forma de apartar el mal, sino más bien una debilidad de quienes caen en ellas, porque no ganas nada discutiendo y riñendo, no obtienes ninguna ventaja cuando sobrepasas los límites de la conducta correcta. Así pues, tenemos que evitar todo lo que no nos ofrezca algo positivo, porque las discusiones lo único que traen es descontento y un estado negativo a la vida cotidiana.

(Traducido de: Arhimandritul Teofil Părăian, Veniți de luați bucurie, Editura Teognost, Cluj-Napoca, 2001, p. 36)