Ser cristiano es dar testimonio del poder de nuestro Señor

 

Tú das testimonio ante los hombres de que Cristo es nuestro Dios y Salvador, y Él dará testimonio ante Dios Padre de que tú eres un fiel creyente y discípulo Suyo.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

“Al que me confiese delante de los hombres, le confesaré también Yo delante de Mi Padre celestial”. ¿Acaso es difícil dar testimonio del Señor? De ninguna manera. ¿Es difícil confesar, cuando se nos pide, que nuestro Señor Jesucristo es el Hijo Unigénito de Dios, y que también Él es Dios, Quien por nosotros vino al mundo, se encarnó del Espíritu Santo y de la Virgen María, haciéndose hombre, y que luego fue crucificado, padeció, fue sepultado y resucitó al tercer día? ¿Es difícil confesar que después subió al Cielo y está a la diestra de Dios Padre, y que nuevamente vendrá con gloria a juzgar a vivos y muertos, que envió al Espíritu Santo sobre los Santos Apóstoles, quienes obtuvieron la autoridad para edificar la Santa Iglesia, misma que, enseñándoles a los hombres la verdad y santificándolos por medio de los sacramentos, conduce a los fieles, sus hijos, al camino certero que lleva al Reino de los Cielos?

Todo esto lo repetimos cada vez que escuchamos y recitamos el Credo. Así pues, toma estas verdades, hermano, grábatelas en el corazón y, sin temor a nadie, prepárate para dar testimonio de que, de esta manera, y no de cualquier otra, tienes que creer para poder salvarte, siempre listo para enfrentar lo que sea por esta confesión de fe. 

Tú das testimonio ante los hombres de que Cristo es nuestro Dios y Salvador, y Él dará testimonio ante Dios Padre de que tú eres un fiel creyente y discípulo Suyo.

(Traducido de: Sfântul Teofan ZăvorâtulTâlcuiri din Sfânta Scriptură pentru fiecare zi din an, Editura Sophia, București, p. 103