Un amor que nos une

 

Si tenemos sed de alcanzar un amor perfecto, significa que hay un Centro personal (mejor dicho, Tripersonal), del cual brota sin cesar el amor que nos atrae.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

Nunca estamos solos, cuando luchamos contra las tentaciones y cuando soportamos las pruebas. El amor de Dios y el de los Santos irradia sobre nosotros y en nosotros, fortaleciéndonos.

¿Acaso el amor de la madre no envía sus ondas reconfortantes sobre el hijo que sufre, aunque él no lo note? Mientras más avance el hombre en su labor espiritual, será menos egoísta y más sensible al dolor ajeno, más generoso. Dios, por Su parte, es completamente perfecto y los santos participan de Su perfección. Además, Él se compadece de nosotros en nuestras tribulaciones, cuando ve cuánto nos aman los santos.  El amor no permite que quienes se aman estén separados, ni entre sí, ni en relación con aquel a quien ambos aman. Este amor tiene su fundamento en la Santísina Trinidad.

Si hay amor en el mundo, es que en el centro hay personas superiores de donde emana, porque el amor no depende de sí mismo. Y si tenemos sed de alcanzar un amor perfecto, significa que hay un Centro personal (mejor dicho, Tripersonal), del cual brota sin cesar el amor que nos atrae.

(Traducido de: Părintele Dumitru Stăniloae, nota 698 la Varsanufie și Ioan, Scrisori duhovnicești, în Filocalia XI, Editura Humanitas, București, 2009, p. 402)