Palabras de espiritualidad

¡Cuidado con los ardides del maligno!

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

El enemigo, el demonio, conoce la justicia de la ley espiritual y, por eso, busca solamente obtener el consentimiento de la mente.

El enemigo, el demonio, conoce la justicia de la ley espiritual y, por eso, busca solamente obtener el consentimiento de la mente.

Porque así, o bien hará que aquel que ha caído bajo su poder se someta a los esfuerzos de la penitencia, o bien, si no se arrepiente, lo cargará de aflicciones involuntarias.

Y sucede incluso a veces que hace que luche también contra las propias aflicciones, para multiplicar sus sufrimientos en esta vida y, al salir el alma del cuerpo, demostrar que ha sido infiel por falta de paciencia.

(Traducido de: Sfântul Marcu Ascetul, Despre legea duhovnicească, cap. 91, în Filocalia, vol. I, p. 244)