Palabras de espiritualidad

¿De quién es lo poco que le niegas a tu hermano necesitado?

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

A Cristo no le da vergüenza recibir tu limosna, que ofreces a través de los pobres, mientras que a ti te avergüenza extender la mano y dar unas pocas monedas.

Aunque hayas obtenido todo por medio de un trabajo honrado, o incluso aunque hayas recibido el dinero en herencia de tu padre, tu riqueza le pertenece a Dios, que te la ha confiado para que la uses conforme a las leyes santas. Por eso, no pases con indiferencia junto a los pobres, no los evites ni te avergüences de ayudarlos.

A Cristo no le da vergüenza recibir tu limosna, que ofreces a través de los pobres, mientras que a ti te avergüenza extender la mano y dar unas pocas monedas. Y si por un vaso de agua fría que des, Dios te recompensará (Mateo 10, 42), piensa qué recompensa recibirás si eres generoso con tus hermanos más necesitados.

(Traducido de: Sfântul Ioan Gură de AurProblemele vieții, Editura Egumenița, Galați, 2007, p. 286)