Palabras de espiritualidad

Del actuar de la Gracia Divina

  • Foto: Claudiu Pantea

    Foto: Claudiu Pantea

Al juzgar al hombre, Dios no se comunica con las capas superficiales de la naturaleza humana, dañadas por la caída, sino con la capa última, con aquello que constituye al ser humano.

A nuestro parecer, no existe ser humano sin pecado, y el pecado lleva en sí mismo el alejamiento de la verdad. Al juzgar al hombre, Dios no se comunica con las capas superficiales de la naturaleza humana, dañadas por la caída, sino con la capa última, con aquello que constituye al ser humano. Alguien me preguntaba cómo será juzgado aquel que murió, pobre de él, demente. Dios se comunica con él en un nivel distinto del que nosotros podemos concebir.

Volviendo al tema inicial, debemos subrayar que el ser humano vive en un mundo estructurado de tal manera que nadie puede sustraerse a la responsabilidad. Todos nos encontramos unos con otros, y son estos los medios de la pedagogía divina mediante los cuales Dios envía a cada uno sus mensajeros para despertarlo. No existe ser humano —aunque, a simple vista, parezca tener una naturaleza superficial— a cuya puerta la Gracia Divina no haya llamado. Y si alguien me dice que ese hombre, por naturaleza, nació encerrado en ese universo, le diré que miente.

(Traducido de: Părintele Constantin Galeriu, Dialoguri de seară cu Andrei Pleșu, Gabriel Liiceanu și Sorin Dumitrescu, Editura Harisma, București, 1991, p. 139)


 

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