El don que nos lleva a la eternidad con Dios
No es posible realizar la obra de tu salvación sin Cristo, pero tampoco Él puede hacerla sin ti.
Nuestra salvación no es solamente un don de Dios, sino también una obra de nuestra libertad. El don de la salvación se alcanza, aun siendo don, mediante una gran lucha. La salvación es por medio de Cristo, quien debe ser conocido histórica, dogmática y místicamente. La salvación es un don de la morada de Dios en el hombre, pero también el resultado del esfuerzo de la libertad y del conocimiento del hombre.
Es una vigilancia que dura toda la vida sobre la criatura nueva que hemos recibido en nuestro interior y que debemos manifestar exteriormente como una segunda naturaleza, o mejor dicho, como nuestra naturaleza original restaurada.
No es posible realizar la obra de tu salvación sin Cristo, pero tampoco Él puede hacerla sin ti.
(Traducido de: Ieromonahul Arsenie Boca, Vreau să schimb lacrimile voastre în bucurie, Editura Agaton, Făgăraş, 2014, p. 148)
