El fundamento del amor es la fe

 

La fe es la base del amor. ¡Pon atención a tu fe, vela incesantemente porque la semilla del amor, que la fe lleva en su interior, crezca y te llene de alegría! Porque la fe sola, sin amor, es fría y triste.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

La fe es la base del amor. ¡Pon atención a tu fe, vela incesantemente porque la semilla del amor, que la fe lleva en su interior, crezca y te llene de alegría! Porque la fe sola, sin amor, es fría y triste. Cuando el amor se enfría en tí y deja de crecer, cuando deja de dar frutos de felicidad, ¡sujeta tu fe y espera! ¡Mantén tu fe a cualquier precio! Y espera, si es necesario, por años, hasta que el amor nazca de la fe.

Si pierdes el amor, mucho has perdido, pero si pierdes también la fe, ya lo perdiste todo. Si pierdes el amor, has perdido el fruto del árbol, pero si pierdes la fe, es como si hubieras cortado de tajo todo el árbol. Si después de un año el huerto no ha dado frutos, el paciente campesino volverá a trabajarlo con perseverante esfuerzo, para que produzca al año siguiente. Quizás los vecinos le aconsejarán que venda el terreno, pero él callará y trabajará. Y sucede que al año siguiente la tierra da frutos en abundancia. Entonces, la alegría del sembrador es inconmensurable. ¡Ahora los vecinos callan, pero él está feliz! Pero si hubiera vendido el huerto al primer año, ¿qué alegria tendría ahora?

(Traducido de: Sfântul Nicolae Velimirovici, Gânduri despre bine și rău, Editura Predania, București,  2009, p. 72)

 

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