El inefable don del sacerdote
¡Piensa en los Sacramentos, en los miles de beneficios que recibes por la imposición de las manos de los sacerdotes y por la oración que ellos realizan!
El sacerdocio es un Misterio, porque por medio del sacerdocio las cosas terrenales son revestidas de belleza, la tierra es elevada al cielo y el cielo se inclina hacia la tierra. Los ángeles se unen a los hombres en el canto, y los hombres, junto con los ángeles, glorifican a Dios.
El sacerdocio es como una escalera que une el cielo y la tierra y conduce a toda la creación desde la tierra hasta el cielo. San Juan Crisóstomo dice lo siguiente acerca del sacerdocio:
“¡Mira cuán grande es el poder de los sacerdotes! ¡Piensa en el Bautismo, que es el perdón de los pecados y la adopción como hijos! ¡Piensa en los Sacramentos, en los miles de beneficios que recibes por la imposición de las manos de los sacerdotes y por la oración que ellos realizan!”.
(Traducido de: Sfântul Nectarie de Eghina, Despre preoție, Editura Doxologia, Iași, 2013, p. 31)
