¿Es deber del cristiano llamarle la atención al que se equivoca?

 

Está bien que lo digas, pero sin llegar a increpar al otro, porque tampoco Cristo llegó a tal extremo.

¿Es deber del cristiano llamarle la atención al que se equivoca, aunque éste no quiera escucharlo?

Depende de cómo se lo digas. Está bien que lo digas, pero sin llegar a increpar al otro, porque tampoco Cristo llegó a tal extremó. Él, Cristo, dijo, “¡Vengan los que quieran!”. Dio así una muestra de amor, manifestó así Su amor, se apoyó en los milagros que realizó en Su vida, en Su propia vida... y hasta allí No forzó nunca a nadie. Es bueno que nos interesemos, pero en la justa medida, es decir, tanto como el otro nos lo permita.

(Traducido de: Părintele Nicolae Tănase, Soț ideal, soție ideală,Editura Anastasis, 2001, pp. 85-86)