La clave de nuestra salvación está contenida en dos virtudes

 

El amor y la humildad son el camino más fácil para salvarnos; ambas virtudes constituyen el criterio por el que seremos juzgados.

El amor y la humildad son el camino más fácil para salvarnos; ambas virtudes constituyen el criterio por el que seremos juzgados. Ciertamente, el amor y la humildad emblandecen y apaciguan a Dios, y al hombre, que es la criatura de Sus manos, lo elevan al Cielo. Valiéndose de estas virtudes, los santos ángeles de Dios pueden distinguir a los auténticos hijos de Dios, para conducirlos con todo amor a través de los peajes etéreos, hasta llegar a Dios, nuestro Padre amoroso.

(Traducido de: Cuviosul Paisie AghioritulCuvinte duhovnicești, Vol. V Patimi și virtuți, Editura Evanghelismos, București, 2007, p. 209)