La forma en que Dios nos ayuda a sanar del egoísmo
Translation and adaptation:
Cuando nos hagamos humildes, ya no nos dolerá, y entonces nos llenaremos de paz y serenidad.
Quien nos desprecia, nos trata con injusticia y nos acusa, en realidad arde y cauteriza la herida de nuestro egoísmo para que sanemos. Dios permite esto para que recobremos la salud, porque, mientras seamos presa del egoísmo, también tendremos dolor. Cuando nos hagamos humildes, ya no nos dolerá, y entonces nos llenaremos de paz y serenidad.
(Traducido de: Părintele Efrem Athonitul, Despre credinţă şi mântuire, Editura Bunavestire, Galaţi, 2003, p. 13)
Leer otros artículos sobre el tema:
