La fuerza de nuestros pensamientos

 

Todos esperan de parte nuestra amor, atención y respeto. Pero nosotros damos lo menos posible de ello.

Nuestros pensamientos se materializan. Ciertamente, ellos constituyen una fuerza muy grande. Por eso es que debemos perfeccionarlos y purificarlos, porque nosotros irradiamos y somos como una “central” (de pensamientos) muy potente, una “central” de recepción y emisión. Nuestros pensamientos tienen una influencia increíble. Los científicos han descubierto que nuestros pensamientos influyen no solamente sobre los seres y sobre el mundo de los animales, sino también sobre el mundo de las plantas. También el mundo de las plantas tiene su propio sistema nervioso.

Del modo en que sean los pensamientos con los que nos ocupamos, así también será nuestra vida. Si nuestros pensamientos son serenos, sosegados, buenos, mansos y humildes, habrá paz en nuestro interior. Es una paz que emana de nosotros y actúa sobre el sistema nervioso de todos los seres, ya sean humanos, animales, o plantas. Y todos esperan de parte nuestra amor, atención y respeto. Pero nosotros damos lo menos posible de ello, porque no tomamos en cuenta nuestro “aparato pensante”. En verdad, pocos son los que lo hacen….

(Traducido de: Starețul Tadei de la mănăstirea Vitovnița, Pace și bucurie în Duhul Sfânt, Editura Predania, 2010, p. 103)