La hermosa felicidad del Paraíso
A nosotros nos ha sido prometido el inconmensurable Cielo de lo Alto, donde están la felicidad, el dulce y santo canto de los “primogénitos”
He aquí, alma mía amada, que a nosotros nos ha sido prometido el inconmensurable Cielo de lo Alto, donde están la felicidad, el dulce y santo canto de los “primogénitos” (la Sagrada Escritura llama primogénitos, en general, a todos los santos, a los que han sido agradables a Dios), las legiones de los ángeles que irradian luz, y también el Mismo Esposo celestial. Pero todo esto, sólo si alcanzamos el atuendo digno de tales realidades, tejido con virtudes y esfuerzos ascéticos agradables a Dios.
(Traducido de: Sfântul Maxim Grecul, Viaţa şi cuvinte de folos, traducere de Florentina Cristea, Editura Bunavestire, Galaţi, 2002, p. 43)
