Palabras de espiritualidad

La humildad, virtud de virtudes

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

El hombre humilde reconoce humildemente que todo cuanto posee, e incluso su misma existencia, es un don del inefable amor y de la infinita misericordia de Dios.

La humildad no es una virtud más entre otras, que simplemente venga a añadirse a nuestra vida espiritual. Es la disposición fundamental del hombre que se sabe en la presencia de Dios, reconoce Su omnipotencia, se llena de asombro ante Su grandeza y, al mismo tiempo, descubre su propia pequeñez e indignidad. Entonces reconoce humildemente que todo cuanto posee, e incluso su misma existencia, es un don del inefable amor y de la infinita misericordia de Dios.

(Traducido de: Arhimandritul Arsenie Papacioc, Scrisori către fiii mei duhovnicești, Mănăstirea Dervent, Constanța, 2000, p. 161)

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