Palabras de espiritualidad

La vida del hombre que busca volver con su Señor

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Amando con todo su pensamiento al Señor, hacia Quien sabe y desea dirigirse, amará y deseará también todo aquello que pueda ayudarle en el camino hacia el Cielo.

En todos sus días y en todas sus obras, el hombre creyente sabe que camina hacia Dios; y porque lo sabe, no solo no se enorgullece de ello ante nadie, sino que, lleno de estremecimiento y de nobleza, se esfuerza siempre por dar cada paso hacia Dios de tal manera que, cuando llegue ante Su presencia, no tenga que avergonzarse de ningún paso dado a lo largo de todo el camino recorrido.

Se afana sin cesar para que, en todo cuanto hace en el sendero resplandeciente que conduce al rostro del Señor, ninguna obra ni ningún instante quede ensombrecido por algo que no sea grato a los ojos de Aquel con Quien pronto habrá de encontrarse.

¡Qué admirable es un alma así, de hermano o de hermana! Amando con todo su pensamiento al Señor, hacia Quien sabe y desea dirigirse, amará y deseará también todo aquello que pueda ayudarle en el camino hacia el Cielo.

(Traducido de: Un mare mărturisitor creștin: Preotul Constantin Sârbu, Editura Bonifaciu, București, 2008, p. 166)