Palabras de espiritualidad

Lo admirable de la persona de la Virgen María

  • Foto: Constantin Comici

    Foto: Constantin Comici

La importancia de la Madre de Dios proviene de su vínculo con Cristo. Esta unión suprema con Dios encarnado es la experiencia que se nos presenta como modelo.

La Virgen María vivió la mayor unión con Dios que el ser humano puede alcanzar. ¡Qué comprensión tenía de su Hijo, qué comprensión del misterio del ser humano, misterio que tiene sus raíces en Dios, qué comprensión del Dios encarnado...!

La importancia de la Madre de Dios proviene de su vínculo con Cristo. Esta unión suprema con Dios encarnado es la experiencia que se nos presenta como modelo. La Virgen María es el modelo del ser humano plenamente realizado.

En ella existe una intimidad infinita con Dios y, al mismo tiempo, un respeto infinito: ella conocía la divinidad de Jesús de una manera que nosotros no conocemos; la conocía en su grado más elevado. En Jesús, ella servía a Dios. En ella se encuentran, al mismo tiempo, el amor de una madre y el amor de aquella que es la sierva ejemplar del Señor.

No podemos separar a la Virgen María de nosotros, ni colocarla en el mismo plano que Cristo. Ella está en el mismo plano que nosotros y por eso puede ayudarnos tanto: nos muestra lo que puede alcanzar una criatura humana cuando utiliza su libertad para unirse a la voluntad de Dios.

(Traducido de: Dumitru Stăniloae, Marc-Antoine Costa de BeauregardMica dogmatică vorbită. Dialoguri la Cernica, Editura Deisis, 2000, p. 184)

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