Palabras de espiritualidad

Lo que nos propone la Iglesia para enfrentar la vida de hoy

  • Foto: Doxologia

    Foto: Doxologia

La propuesta de la Iglesia —una vida ascética, con ayuno, templanza, pobreza, silencio, humildad y sencillez— es una respuesta firme y constante frente a una sociedad sin frenos, sin responsabilidades, respeto ni dignidad.

La Iglesia desea que todos los cristianos sean puros de corazón, libres, alegres, y que estén en paz. Y cuando habla de lucha, ascesis, tristeza, dolor y temor, en sentido espiritual, no pretende torturar ni asustar. Más bien permite una única lucha: la que conduce a la salvación. Por lo tanto, la lucha espiritual no tiene ninguna de las características de la ansiedad.

La ascesis no carece de discernimiento; la tristeza es por Dios —quien se entristeció por el hombre a causa de su desobediencia—; el dolor es fuente de gozo; y el temor es respeto y gratitud hacia Dios Todopoderoso.

Así, la Iglesia emplea medios preventivos, para que el hombre no sea arrastrado por las olas del consumismo, la abundancia descontrolada y, en general, por cualquier tipo de exceso. La propuesta de la Iglesia —una vida ascética, con ayuno, templanza, pobreza, silencio, humildad y sencillez— es una respuesta firme y constante frente a una sociedad sin frenos, sin responsabilidades, respeto ni dignidad. El uso correcto de los bienes materiales pone a prueba la razón, la sensibilidad y la generosidad del hombre.

(Traducido de: Monahul Moise Aghioritul, Tristeţea anxietăţii şi bucuria nădejdii, Editura Sophia, 2005, pp. 17-18)

Leer otros artículos sobre el tema: