Palabras de espiritualidad

Los beneficios del trabajo en la lucha contra los malos pensamientos

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Para un monje, la oración sin trabajo es lo mismo que el trabajo sin oración.

Un día, un monje fue a quejarse con el padre Gabriel del joven novicio que tenía como discípulo. Aunque solo tenía que cumplir con su regla de oración y no estaba cargado con mucho trabajo, aquel joven vivía atormentado por toda clase de pensamientos negativos, al punto de estar en peligro de caer en una profunda confusión espiritual causada por el desánimo.

Entonces, como no sabía cómo ayudar al novicio, el monje fue a pedirle consejo al padre Gabriel.

—Cásalo —le respondió este.

Al escuchar esto, el monje se quedó atónito y vio al padre Gabriel lleno de asombro, sin poder creer lo que oía.

—¡Ponlo a trabajar! —repitió el anciano—. Los jóvenes solo pueden alcanzar la humildad y la paz por medio del trabajo perseverante. Para un monje, la oración sin trabajo es lo mismo que el trabajo sin oración. Por eso, cásalo con su trabajo.

(Traducido de: Arhimandritul Ioannikios, Patericul atonit, traducere de Anca Dobrin și Maria Ciobanu, Editura Bunavestire, Bacău, 2000, p. 121)


 

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