No son las virtudes las que nos salvan, sino la misericordia de Dios

 

Es mejor buscar la misericordia de nuestro Señor, y no la recompensa por nuestros esfuerzos. Así alcanzaremos la salvación más rápidamente que los que se afanan, pero sin sabiduría.

¿Acaso crees que nuestras “grandes” virtudes son suficientes para salvarnos? Recuerda las palabras del Señor: “Toda la justicia humana es igual a un simple harapo frente a Dios”. Es mejor buscar la misericordia de nuestro Señor, y no la recompensa por nuestros esfuerzos. Así alcanzaremos la salvación más rápidamente que los que se afanan, pero sin sabiduría.

(Traducido de: Filocalia de la Optina, volumul I, traducere de Cristea Florentina, Editura Egumenița, Galați, 2009, p. 146)